SQM y deontología médica


La deontología médica establece los principios y deberes éticos que deben guiar la actuación de los profesionales de la medicina. Su cumplimiento es especialmente importante para los enfermos de SQM, que con frecuencia se enfrentan al desconocimiento de su enfermedad, a dificultades para recibir una atención adecuada y a situaciones de incomprensión dentro del sistema sanitario.

El Código Deontológico y los enfermos de SQM

La deontología médica es el conjunto de principios y reglas éticas que deben inspirar y guiar la conducta profesional del médico. Los deberes que establece son de obligado cumplimiento para todos los médicos, independientemente de la modalidad en la que ejerzan su profesión.

Sin embargo, cuando analizamos la atención que reciben los enfermos de Sensibilidad Química Múltiple y otras enfermedades ambientales, surge una pregunta fundamental:

Los nueve ámbitos del Código Deontológico

El Código Deontológico regula diferentes aspectos del ejercicio de la medicina, desde la relación con los pacientes hasta las obligaciones de los profesionales y las instituciones sanitarias.

A continuación se analizan nueve de estos ámbitos y su aplicación a la atención de los enfermos de Sensibilidad Química Múltiple. Puedes desplegar cada apartado para conocer los principios deontológicos y las dificultades que encuentran los pacientes cuando no se cumplen.

01

Principios generales: igualdad, respeto y atención sin discriminación

El Código Deontológico establece que los médicos deben atender con la misma diligencia y solicitud a todos sus pacientes, sin discriminación alguna.

También recuerda que la principal lealtad del médico es hacia su paciente, cuya salud debe anteponerse a cualquier otra conveniencia, y que ningún profesional debe perjudicar intencionadamente a un enfermo, atenderlo con negligencia o demorar injustificadamente su asistencia.

Sin embargo, los testimonios de personas afectadas por Sensibilidad Química Múltiple, fibromialgia, encefalomielitis miálgica o síndrome de fatiga crónica y electrohipersensibilidad muestran una realidad muy diferente.

Muchos enfermos denuncian situaciones de incomprensión, trato despectivo y falta de atención. Algunos, agotados por años de consultas sin respuestas, terminan abandonando el seguimiento médico.

Por supuesto, existen grandes profesionales que se desviven por sus pacientes. Pero también hay enfermos ambientales que pasan de una consulta a otra sin encontrar una solución adecuada y que sienten que su enfermedad no recibe la atención ni el respeto que merece.

Atender a estos pacientes con dignidad, diligencia y sin discriminación no es una concesión: es una obligación deontológica.

02

La relación entre el médico y sus pacientes

La eficacia de la asistencia médica exige una relación de confianza entre el médico y el paciente.

El Código Deontológico recoge también derechos fundamentales:

  • El paciente puede rechazar total o parcialmente una prueba diagnóstica o un tratamiento.
  • El médico no debe abandonar a quien necesita su atención por rechazar un tratamiento.
  • El paciente tiene derecho a obtener un certificado o informe médico auténtico y veraz sobre su estado de salud y la asistencia recibida.
  • Las consultas deben reunir las condiciones adecuadas para atender al enfermo con el respeto que merece.

En la Sensibilidad Química Múltiple, esta relación de confianza resulta especialmente importante.

Los enfermos pueden desarrollar reacciones a medicamentos, particularmente a sus excipientes, y también a productos químicos utilizados habitualmente en las consultas y los hospitales.

En ocasiones son atendidos en urgencias por supuestas crisis asmáticas cuando en realidad presentan reacciones respiratorias desencadenadas por exposiciones químicas.

Los tratamientos habituales pueden no resultar eficaces e incluso agravar sus síntomas.

El desconocimiento de la enfermedad puede llevar a algunos profesionales a cuestionar al paciente y atribuir a problemas psicológicos síntomas de origen orgánico.

Esta situación deteriora la confianza y contribuye a que muchos enfermos dejen de acudir a las consultas.

El enfermo de SQM necesita comprensión, apoyo, respeto y profesionales que escuchen lo que tiene que decir.

La confianza debe existir en ambas direcciones: el médico debe confiar en el paciente para que este pueda, a su vez, confiar en el profesional que lo atiende.

03

Calidad de la atención médica

Todos los pacientes tienen derecho a recibir una atención médica de calidad humana y científica.

El médico tiene la responsabilidad de emplear los conocimientos y recursos disponibles de forma adecuada y de mantener actualizada su formación durante toda su vida profesional.

Esta obligación no corresponde únicamente a cada médico. Las organizaciones profesionales y las autoridades sanitarias también deben contribuir a garantizar la actualización de conocimientos.

Sin embargo, el desconocimiento de las enfermedades ambientales continúa siendo un problema importante.

Los enfermos de SQM se encuentran con profesionales que desconocen su enfermedad, que no siempre muestran interés por estudiarla y que, en ocasiones, optan por derivarlos a Psiquiatría en lugar de investigar adecuadamente su patología orgánica.

La falta de formación también afecta a las instituciones sanitarias, los colegios profesionales y las universidades, donde las enfermedades ambientales no reciben la atención que merecen.

Durante la pandemia, un Colegio de Enfermería organizó junto a SQM España unas jornadas de formación sobre Sensibilidad Química Múltiple.

Una iniciativa que demuestra que es posible actuar cuando existe voluntad de conocer la enfermedad.

El Código Deontológico también establece que los profesionales deben denunciar las deficiencias que impidan el correcto ejercicio de la medicina.

La falta de conocimientos no puede convertirse en una justificación para abandonar a los enfermos. Formarse y actualizarse es parte de la responsabilidad profesional.

04

La obligación de cuidar cuando no existe curación

El Código Deontológico establece que el médico debe intentar la curación o mejoría del paciente siempre que sea posible.

Cuando la curación no es posible, continúa existiendo la obligación de aplicar las medidas necesarias para procurar su bienestar.

La Sensibilidad Química Múltiple es una enfermedad para la que actualmente no existe un tratamiento curativo específico.

Pero que una enfermedad no tenga cura no significa que quienes la padecen deban quedar abandonados.

Las medidas destinadas a mejorar su calidad de vida no tienen por qué ser exclusivamente farmacológicas.

En los enfermos de SQM, evitar las exposiciones a los productos químicos desencadenantes mediante un adecuado control ambiental constituye una medida fundamental.

El hecho de que los tratamientos farmacológicos habituales no solucionen los problemas de estos pacientes no justifica que el sistema sanitario deje de atenderlos.

Acompañar, apoyar y cuidar al enfermo, incluso cuando no existe curación, también forma parte del trabajo del médico.

05

Relaciones entre médicos y otros profesionales sanitarios

Los médicos tienen la obligación de compartir sus conocimientos científicos en beneficio de sus pacientes.

También deben respetar el trabajo de sus compañeros, evitar las críticas despectivas y resolver las discrepancias profesionales por las vías adecuadas.

Esta cuestión tiene especial importancia para los enfermos de Sensibilidad Química Múltiple.

Ante el desconocimiento de la enfermedad en buena parte del sistema sanitario público, muchos afectados recurren a especialistas de la medicina privada.

Sin embargo, cuando presentan esos diagnósticos en la sanidad pública, pueden encontrarse con profesionales que los rechazan, se niegan a incorporarlos a sus historiales o critican abiertamente a los médicos que han firmado los informes.

El resultado es que el enfermo queda desprotegido, sin una atención coordinada y con dificultades para recibir la asistencia a la que tiene derecho.

No se puede despreciar el trabajo de otro profesional ni abandonar al paciente por discrepancias entre médicos.

La medicina pública debe poner al alcance de todos los pacientes los mejores conocimientos disponibles y prestar una asistencia basada en la equidad, el respeto y la ética profesional.

06

Relaciones con la Organización Médica Colegial

La Organización Médica Colegial tiene entre sus responsabilidades velar por la calidad de la enseñanza médica y favorecer que los profesionales mantengan su competencia.

También debe intervenir en los aspectos relacionados con la organización sanitaria que puedan afectar a la salud de la población.

Estas obligaciones adquieren especial relevancia ante el desconocimiento de enfermedades como la Sensibilidad Química Múltiple, la electrohipersensibilidad, la fibromialgia y la encefalomielitis miálgica o síndrome de fatiga crónica.

La falta de formación promovida desde los colegios médicos y la ausencia de iniciativas suficientes para mejorar la atención a estos enfermos constituyen un problema importante.

A ello se añade la desigualdad territorial existente en España.

Mientras Galicia dispone de un protocolo de obligado cumplimiento para la atención de enfermos de SQM en sus centros sanitarios, otras comunidades autónomas no han implantado medidas equivalentes.

Esta diferencia provoca que la atención sanitaria de una persona con SQM pueda variar considerablemente según su lugar de residencia.

La Organización Médica Colegial debe contribuir a corregir estas desigualdades y a garantizar que los profesionales conozcan las enfermedades que afectan a sus pacientes.

07

El trabajo en las instituciones sanitarias

El Código Deontológico establece que el médico debe promover la calidad y la excelencia de la institución en la que trabaja.

También debe poner en conocimiento de la dirección las deficiencias que perjudiquen la atención a los pacientes, incluidas las de carácter ético.

Cuando estas deficiencias no sean corregidas, corresponde denunciarlas ante los organismos profesionales o las autoridades sanitarias.

Esta obligación resulta fundamental para los enfermos de SQM y otras enfermedades ambientales.

El desconocimiento de estas patologías, la ausencia de medidas de control ambiental y las dificultades para recibir una atención adecuada son problemas que no deben permanecer ignorados.

Los profesionales sanitarios tienen la responsabilidad de actuar cuando detectan situaciones que perjudican a sus pacientes.

Mirar hacia otro lado ante una atención sanitaria inadecuada contribuye a perpetuar el abandono de los enfermos.

08

Médicos peritos y funcionarios

Los médicos que desempeñan funciones periciales o trabajan como funcionarios también están sujetos a las obligaciones del Código Deontológico.

Esta cuestión es especialmente importante para las personas con enfermedades ambientales que necesitan acceder a prestaciones por incapacidad laboral, discapacidad o dependencia.

Los enfermos de Sensibilidad Química Múltiple, fibromialgia, encefalomielitis miálgica o síndrome de fatiga crónica y electrohipersensibilidad encuentran numerosas dificultades para que sus enfermedades sean reconocidas en estos procedimientos.

La falta de reconocimiento adecuado y las limitaciones de los sistemas de valoración generan situaciones discriminatorias que pueden dejar a las personas afectadas sin las prestaciones que necesitan.

Los médicos peritos y funcionarios deben actuar conforme a los principios de justicia, equidad y respeto a la dignidad del paciente.

La situación económica de las administraciones no puede anteponerse a los derechos y las necesidades de las personas enfermas.

09

La dignidad humana como principio fundamental

La profesión médica está al servicio de las personas y de la sociedad.

El respeto a la vida humana, a la dignidad de la persona y al cuidado de la salud individual y colectiva constituye uno de sus deberes esenciales.

Sin embargo, numerosos enfermos ambientales relatan experiencias de humillación, incomprensión y maltrato durante su recorrido por el sistema sanitario.

Personas que llevan años buscando un diagnóstico, que deben demostrar continuamente que su enfermedad es real y que se enfrentan a prejuicios sobre sus síntomas y sus limitaciones.

Algunas describen las consultas médicas como experiencias tan dolorosas que terminan saliendo de ellas llorando.

La falta de reconocimiento no solo perjudica la atención médica, también afecta a los procedimientos para obtener prestaciones sociales y a la calidad de vida de los pacientes.

El principio fundamental de la medicina, «Primum non nocere» —lo primero, no hacer daño—, debe estar siempre presente.

Y cuando un enfermo es despreciado, ignorado o tratado injustamente, se le está haciendo daño.


Formación médica continua: ¿un derecho o una obligación?

Las enfermedades ambientales, entre ellas la Sensibilidad Química Múltiple, no se estudian habitualmente en las facultades de Medicina.

Sin embargo, esto no exime a los profesionales de su responsabilidad de seguir formándose y mantenerse informados durante toda su vida laboral.

El Código Deontológico recoge la importancia de la formación continuada y de disponer de tiempo para la actualización de conocimientos, la docencia y la investigación.

En el artículo 7, apartado 3, del Código Deontológico citado en este análisis, se establece:

«La formación médica continuada es un deber ético, un derecho y una responsabilidad de todos los médicos a lo largo de su vida profesional».

Por tanto, conocer las enfermedades que afectan a los pacientes no es una cuestión de interés personal ni una decisión voluntaria.

Mantener actualizados los conocimientos médicos forma parte de las obligaciones profesionales.

El desconocimiento de la Sensibilidad Química Múltiple no debería impedir que las personas afectadas reciban una atención sanitaria adecuada.


Los cuatro principios básicos de la bioética

La ética médica se fundamenta en cuatro principios esenciales que deben orientar las decisiones y actuaciones de los profesionales sanitarios.

No maleficencia

Es el principio de no causar daño al paciente, ni de forma directa ni indirecta.

Se corresponde con el conocido principio médico «Primum non nocere», lo primero no hacer daño.

Beneficencia

Establece que las actuaciones médicas deben estar dirigidas a producir un beneficio para el paciente.

Autonomía

Reconoce el derecho del paciente a decidir sobre las actuaciones que se realizarán sobre su cuerpo y que pueden afectar a su salud, integridad o vida.

Para ejercer este derecho es necesario recibir previamente información clara y comprensible sobre los procedimientos propuestos.

Es el fundamento del consentimiento informado.

Justicia

Implica tratar a cada paciente como corresponde, garantizando unos servicios sanitarios accesibles, equitativos y de calidad, sin privilegios ni discriminaciones.

Los principios de bioética ante un conflicto ético Los cuatro principios se organizan en dos niveles, atendiendo a su carácter público o privado y a su prioridad cuando se produce un conflicto.

Nivel público y obligatorio — prevalece ante un conflicto de principios.

No maleficencia Justicia

Nivel privado

Beneficencia Autonomía

¿Se respetan estos principios con los enfermos de SQM?

Los cuatro principios adquieren especial importancia cuando se atiende a personas con Sensibilidad Química Múltiple y otras enfermedades ambientales.

La falta de reconocimiento de sus enfermedades, las derivaciones injustificadas a Psiquiatría, el incumplimiento de las medidas necesarias para evitar exposiciones químicas o la negativa a proporcionar informes médicos adecuados vulneran estos principios.

Los enfermos también pueden verse privados de una información suficiente sobre sus enfermedades y de una atención sanitaria accesible en condiciones de igualdad.

No se respeta la no maleficencia cuando se perjudica al paciente. No existe beneficencia cuando se le abandona. No se garantiza su autonomía cuando no recibe la información necesaria, ni se aplica la justicia cuando se le discrimina por padecer una enfermedad que los profesionales desconocen.

Reconocer estas deficiencias es el primer paso para corregirlas y ofrecer una atención verdaderamente humana.


Cómo presentar una reclamación ante la Comisión Deontológica de un Colegio Médico

Cuando una persona con Sensibilidad Química Múltiple considera que ha recibido un trato inadecuado o que se han vulnerado sus derechos durante la atención médica, puede presentar una reclamación ante la Comisión Deontológica del Colegio Oficial de Médicos correspondiente.

Estas comisiones se encargan de valorar si se han vulnerado las normas recogidas en el Código de Deontología Médica.

¿Quién puede reclamar?

Cualquier ciudadano que considere vulneradas las normas deontológicas, así como otros médicos, sociedades científicas y asociaciones de pacientes.

La Junta Directiva del Colegio Médico también puede actuar de oficio.

¿Dónde se presenta?

En el registro del Colegio Oficial de Médicos de la provincia correspondiente.

La reclamación debe dirigirse a su Comisión Deontológica.

¿Qué ocurre después de presentar la reclamación?

El procedimiento comprende diferentes etapas:

  1. Se abre un expediente informativo para estudiar los hechos.
  2. Se solicita información al médico afectado para que pueda presentar su versión.
  3. La Comisión analiza si los hechos pueden constituir una falta deontológica.
  4. Se formula una propuesta a la Junta Directiva del Colegio Médico, que podrá decidir el archivo de la reclamación o la apertura de un expediente disciplinario si existen indicios de falta.

¿Qué sucede si existen indicios de una falta?

Cuando se considera necesario abrir un expediente disciplinario:

  1. Se nombra un instructor médico independiente para estudiar el caso con mayor profundidad.
  2. Se elabora una propuesta de resolución que incorpora los informes de la Comisión Deontológica y de la Asesoría Jurídica.
  3. La Junta Directiva resuelve el expediente y determina si existe una infracción deontológica y qué sanción corresponde aplicar.

¿Qué sanciones pueden imponerse?

Las sanciones dependen de la gravedad de la falta y de lo establecido en los estatutos correspondientes.

Pueden incluir amonestaciones privadas, apercibimientos, suspensiones temporales del ejercicio profesional y, en los casos más graves y reiterados, la expulsión del Colegio Médico.

En determinados supuestos también pueden existir sanciones económicas.

La importancia de reclamar

La profesión médica se rige por principios éticos que todos sus profesionales tienen la obligación de conocer y cumplir.

Por eso, cuando un enfermo de SQM sufra un trato inadecuado o una actuación profesional contraria a esos principios, es importante que conozca los mecanismos disponibles para reclamar.

Presentar una reclamación no solo permite defender los propios derechos. También contribuye a exigir el cumplimiento del Código Deontológico y a mejorar la atención que reciben otros enfermos.


Derechos y dignidad de los enfermos de SQM

La deontología médica también está relacionada con situaciones en las que las decisiones de las instituciones sanitarias y de los gobiernos afectan directamente a la dignidad, los derechos y la vida de las personas enfermas.

Los siguientes artículos denuncian la situación de enfermas de Sensibilidad Química Múltiple en Canadá, que recurrieron al suicidio asistido ante la falta de una vivienda adecuada y de apoyo institucional.

No con mi consentimiento

Una reflexión sobre el caso de una mujer con Sensibilidad Química Múltiple que recurrió a la eutanasia en Canadá ante la imposibilidad de encontrar una vivienda adecuada a su enfermedad.

El artículo cuestiona que pueda hablarse de una elección verdaderamente libre cuando no se ofrece a una persona enferma la posibilidad de vivir en condiciones dignas.

Leer artículo completo

Los enfermos de SQM no somos basura

Un artículo de denuncia sobre el abandono institucional, la pobreza, las dificultades para acceder a una vivienda saludable y la falta de protección de las personas con Sensibilidad Química Múltiple.

Su mensaje reivindica el derecho de los enfermos a recibir asistencia, protección y condiciones de vida dignas, sin que su enfermedad los convierta en personas prescindibles.

Leer artículo completo

La Sensibilidad Química Múltiple es una enfermedad real y los profesionales sanitarios tienen la obligación de tratar a quienes la padecen con conocimiento, dignidad y respeto.

La deontología médica no puede quedarse en una declaración de principios: debe aplicarse en cada consulta, en cada hospital y en cada decisión que afecte a la salud y a los derechos de los enfermos.

Scroll al inicio