Diagnóstico de la SQM
El diagnóstico de la Sensibilidad Química Múltiple es clínico y se basa en los síntomas referidos por la persona enferma y en su historia de exposición a productos químicos. Una entrevista clínica minuciosa, la observación de los signos visibles y el cuestionario QEESI son fundamentales para valorar la enfermedad y su impacto en la vida diaria.
El diagnóstico de la SQM es clínico
El profesional sanitario realiza una valoración global de la persona y de su historia para establecer el diagnóstico. En la entrevista clínica se tendrá en cuenta:
- El entorno químico en el momento de inicio de los síntomas.
- Si la primera exposición fue laboral o personal. La evolución de los síntomas.
- El entorno químico actual. Las sustancias desencadenantes.
- El efecto de los síntomas sobre las actividades diarias.
El relato de la persona afectada debe escucharse con atención y recogerse de forma completa en su historia clínica.
La ausencia de pruebas diagnósticas confirmatorias
Actualmente no existen pruebas o análisis que, por sí solos, confirmen el diagnóstico de la SQM.
Esta ausencia de pruebas no significa que la enfermedad no exista, sino que su diagnóstico se basa en criterios clínicos y en la experiencia del profesional sanitario.
Biomarcadores de la SQM en investigación
El avance de las investigaciones permitirá encontrar biomarcadores que puedan ayudar en el diagnóstico de la Sensibilidad Química Múltiple.
Durante los últimos años se han realizado algunos estudios sobre:
Histamina en sangre.
Creatinina en orina.
Otros biomarcadores.
Pruebas de imagen.
Sin embargo, todavía falta mucho para que puedan considerarse útiles en la práctica clínica diaria.
Estos estudios se han realizado con un número limitado de pacientes y sus resultados no son homogéneos. Por el momento, no sustituyen el diagnóstico clínico de la SQM.
Herramientas para el diagnóstico de la SQM
Además de la entrevista clínica, la historia de exposición química y la exploración de los signos visibles, para la valoración de la Sensibilidad Química Múltiple se utiliza el cuestionario QEESI (Quick Environmental Exposure and Sensitivity Inventory).
Se trata de una herramienta validada que consta de 50 preguntas agrupadas en cinco escalas. Permite valorar los síntomas relacionados con distintas exposiciones, su gravedad y el impacto de la enfermedad sobre las actividades de la vida diaria.
El cuestionario QEESI se utiliza en la práctica como criterio de gravedad y de pronóstico evolutivo de la enfermedad. Es una herramienta rápida, fiable y accesible, con una sensibilidad del 92 % y una especificidad del 95 % para diferenciar a las personas sensibles de los controles sanos.
La entrevista clínica en la SQM
Ante la sospecha de Sensibilidad Química Múltiple, el profesional sanitario debe realizar una entrevista clínica minuciosa para detectar los síntomas y signos de la enfermedad.
Es necesario preguntar por:
- El entorno químico en el que comenzaron los síntomas.
- Si la exposición inicial se produjo en el ámbito laboral o personal.
- El entorno químico durante la evolución de la enfermedad.
- El entorno químico actual de la persona afectada.
- Los productos que desencadenan o agravan los síntomas.
- Los cambios que la enfermedad ha provocado en su vida diaria.
La importancia de la exploración clínica
Es fundamental observar y anotar en la historia clínica todos los signos visibles que puedan aparecer durante la exploración.
Entre ellos se encuentran:
Arritmia
Enrojecimiento de la piel
Taquicardia
Aumento de la tensión arterial
Ronquera
Descoordinación motora
Trastornos del habla
Distensión abdominal
Taquipnea
Temblor en las manos
Cualquier otro signo que pueda manifestarse
Estos signos forman parte de la valoración clínica y deben quedar correctamente reflejados.
Que la SQM no esté reconocida por la OMS no significa que no exista
Que la Sensibilidad Química Múltiple no esté reconocida por la Organización Mundial de la Salud no significa que la enfermedad no exista.
En la historia de la Medicina existen claros ejemplos de enfermedades que fueron puestas en duda y que, tiempo después, a la luz de los nuevos conocimientos, tuvieron vida propia.
La falta de reconocimiento por parte de la OMS no debe utilizarse para ignorar los síntomas, cuestionar a la persona afectada ni impedir una valoración clínica adecuada.
El diagnóstico y el futuro de la persona afectada
El diagnóstico de la SQM permite dar nombre a una patología orgánica extremadamente invalidante y comprender las limitaciones que provoca.
Una entrevista clínica minuciosa, una historia completa de las exposiciones, la observación de los signos visibles, la utilización del cuestionario QEESI y la escucha atenta de la persona afectada son fundamentales para evitar errores y realizar una valoración adecuada de la enfermedad.
