¿Qué esconden las fragancias?
Las fragancias sintéticas están presentes en numerosos productos de uso cotidiano, desde perfumes y colonias hasta productos de aseo, limpieza y cosmética. Aunque su olor pueda resultar agradable, detrás de esa denominación se esconden sustancias químicas que pueden perjudicar la salud humana y el medio ambiente.
De los aromas naturales a las fragancias sintéticas
Con el término fragancia se alude a un olor agradable y suave, sinónimo de aroma o perfume.
En la antigüedad se utilizaban plantas y productos naturales para elaborar fragancias.
Sin embargo, con el desarrollo de la industria química y el encarecimiento de sus componentes naturales, se han ido elaborando en laboratorio productos sintéticos mucho más baratos, pero también más dañinos para la salud de las personas y del medio ambiente.
Vivimos en una sociedad en la que cada día se celebra algo. El 21 de marzo es el Día Internacional de las Fragancias, una fecha que para muchas personas puede ser motivo de celebración, pero que para los enfermos de Sensibilidad Química Múltiple es un día para olvidar.
Cuando un olor agradable esconde productos químicos
Cuando el olor nos recuerda a una rosa, a las pequeñas flores de lavanda, al jazmín o a cualquier otra flor, no miramos la etiqueta, no nos fijamos en sus componentes y, sobre todo, no pensamos en sus consecuencias.
No pensamos en que ese dolor de cabeza, ese cansancio o esas molestias persistentes en nuestro organismo puedan ser causados por algo que, al menos aparentemente, nos resulta tan agradable.
Las fragancias están presentes en numerosos productos cotidianos
En una sociedad que busca que todo sea «perfecto» y «agradable», las fragancias no se limitan a los perfumes o las colonias. También se añaden a numerosos productos de consumo habitual para estimular su compra.
Entre estos productos se encuentran:
- Productos de aseo
- Productos de limpieza
- Jabones
- Cremas
- Cosméticos
- Ambientadores
- Otros productos de consumo habitual

Incluso a través de la publicidad intentan convencernos de que existe el «olor a limpio», algo absurdo puesto que lo limpio no tiene olor.
Lo limpio no tiene olor.
Más de 3.000 productos químicos bajo una misma denominación
Pero ¿qué esconden realmente las fragancias?
Detrás de esta vaga denominación, amparada por el secreto comercial de las empresas, se esconden más de 3.000 productos químicos diferentes.
Algunos están catalogados entre los de mayor riesgo, otros entre los de riesgo moderado y otros presentan algún riesgo conocido.
Disruptores endocrinos
Muchos de estos productos químicos son disruptores endocrinos, que compiten en nuestro organismo con nuestras propias hormonas.
Otros riesgos para la salud
Otros son cancerígenos o pueden provocar mutaciones en el material genético.
Sustancias presentes en las fragancias
Entre los productos químicos mencionados se encuentran:
- Anilinas
- Ftalatos
- Benceno
- Compuestos orgánicos volátiles, algunos clasificados como tóxicos o peligrosos
Estos y muchos otros productos químicos afectan cada día a nuestra salud, tanto por separado como combinados con otros tóxicos ambientales.
Fragancias sintéticas, enfermedades ambientales y SQM
Cada día de nuestra vida, incluso en el vientre materno, desde antes de nacer, nos exponemos a productos químicos sintéticos capaces de empeorar enfermedades ya existentes o de provocar otras nuevas.
Estas se conocen como enfermedades ambientales, que en realidad son consecuencia de nuestra interacción negativa con el medio ambiente.
Posiblemente la más conocida sea la Sensibilidad Química Múltiple (SQM), una enfermedad crónica, compleja, persistente e incapacitante, por la que se pierde la tolerancia a los productos químicos sintéticos.
La SQM afecta a cualquier órgano o sistema de nuestro organismo, provocando síntomas ante la más mínima exposición.
Síntomas de la Sensibilidad Química Múltiple
Los síntomas pueden ser:
- Generales
- Cardiovasculares
- Digestivos
- Musculoesqueléticos
- Respiratorios
- Neurológicos
- Cognitivos
- Oculares
- Dérmicos
- Genitourinarios
- Afectivos
La importancia de leer las etiquetas y convertirse en consumidores responsables
Nadie está libre de padecer una Sensibilidad Química Múltiple. Esta enfermedad puede afectar a cualquier persona en cualquier momento de su vida.
Pero se puede prevenir, evitando los productos químicos sintéticos que la producen.
Por eso es importante leer las etiquetas de los productos y saber lo que compramos.
Convertirnos en consumidores responsables puede ser la diferencia entre padecer o no esta enfermedad, cada vez más frecuente entre la población de todo el mundo.
