Control ambiental en la SQM
El control ambiental consiste en aplicar medidas destinadas a evitar o minimizar la exposición y el contacto con fuentes que pueden suponer un riesgo para la salud. Reducir estas exposiciones puede mejorar la calidad de vida y, cuando el control ambiental se realiza adecuadamente, puede contribuir a disminuir el grado de afectación de la enfermedad.
Control ambiental en interiores
En los espacios interiores es importante favorecer una buena ventilación y reducir al máximo las fuentes de exposición.
Entre las medidas que pueden utilizarse se encuentran:
- Ventilar adecuadamente los espacios.
- Utilizar purificadores de aire.
- Incorporar plantas como sansevierias, potos o cintas.
Protección en el exterior
En determinadas situaciones puede ser necesario utilizar una mascarilla de alta protección con filtro de carbón activado y válvula de exhalación.
Existen diferentes modelos y cada persona debe encontrar el que mejor se adapte a sus necesidades.
Estas mascarillas no son específicas para la SQM y algunas personas pueden no tolerarlas debido a los materiales con los que están fabricadas.
También es importante alejarse, siempre que sea posible, de fuentes de emisión como:
- Obras.
- Tráfico.
- Industrias.
- Talleres.
- Humos de calefacciones.
- Incendios.
- Barbacoas.
Reducir químicos en las tareas cotidianas
Limpieza del hogar
Para reducir la exposición a productos químicos pueden utilizarse alternativas más sencillas como:
- Vinagre.
- Bicarbonato.
- Zumo de limón.
- Jabón neutro sin perfume.
- Agua oxigenada para desinfectar.
Lavado de la ropa
Para lavar la ropa puede utilizarse bicarbonato y, si se desea, una taza de vinagre blanco como suavizante.
Lavavajillas
Para la limpieza en el lavavajillas pueden utilizarse alternativas como:
- Zumo de limón.
- Vinagre.
- Bicarbonato.
Alimentación
Es recomendable evitar alimentos que contengan o hayan sido tratados con:
También deben evitarse los alimentos transgénicos.
Siempre que sea posible, es preferible optar por alimentos BIO.
Cuando no sea posible, las frutas y verduras pueden dejarse durante unos 15 minutos en un recipiente con agua y vinagre o bicarbonato.
Materiales para cocinar y conservar alimentos
Los materiales más seguros para cocinar y conservar alimentos son el acero inoxidable y el vidrio.
No deben utilizarse utensilios con recubrimientos antiadherentes.
Agua
El agua no debe almacenarse ni consumirse en botellas de plástico.
Pueden utilizarse sistemas de purificación o filtración, como la ósmosis inversa.
También pueden emplearse sistemas de eliminación de cloro en la ducha.
Cuidado de la piel
Para el cuidado de la piel pueden utilizarse aceites BIO obtenidos por presión en frío.
El aceite de coco puede emplearse como hidratante.
El bicarbonato puede utilizarse como desodorante.
Ropa y tejidos
Es preferible utilizar tejidos naturales como:
- Lana.
- Lino.
- Seda.
- Algodón.
Siempre que sea posible, es preferible que sean de origen BIO.
