Embarazo, infancia y prevención
Desde hace décadas, los niños nacen con una carga química transmitida por sus madres durante el embarazo. Reducir la exposición a productos químicos, tanto durante la gestación como después del nacimiento, es fundamental para proteger su salud y prevenir los efectos de las sustancias tóxicas presentes en nuestro entorno.
La carga química desde el embarazo
Desde hace décadas, los niños nacen con una carga química que les transmite su madre durante el embarazo.
Cuanto mayor haya sido la exposición materna, mayor será la carga química y más probabilidades tendrá el bebé de nacer ya con patologías o de desarrollarlas a lo largo de su vida.
Evitar las exposiciones tras el nacimiento será fundamental.
La prevención comienza en casa
Las recomendaciones para reducir las exposiciones a productos químicos abarcan los productos de cuidado infantil, la ropa, la alimentación, los utensilios de cocina y los objetos con los que los niños entran en contacto.
Y si eres madre, recuerda que la salud de tu hijo, la tuya y la de toda tu familia depende solo de ti.
Cremas y productos para la piel
Vigila las cremas y productos que pones en su piel. Procura que sean totalmente naturales, sin conservantes ni otros productos químicos.
Ropa y tejidos naturales
Ponle solo ropa de tejidos naturales: algodón, preferiblemente algodón orgánico, lino, lana y seda.
Alimentación sin productos tóxicos
Vigila su alimentación. No debe llevar conservantes, colorantes, pesticidas, aromatizantes ni ningún producto tóxico.
Recipientes y utensilios de cocina
Evita utilizar recipientes plásticos para su comida y, sobre todo, no calientes ningún alimento en ellos.
Evita también el menaje de cocina con capas antiadherentes que se transmiten a los alimentos.
Colonias y perfumes infantiles
Recuerda que las colonias, también las infantiles, llevan multitud de productos tóxicos, algunos de ellos cancerígenos.
Evita su uso. Utiliza solo las hechas con productos totalmente naturales. Son más caras, pero la salud de tu hijo lo vale.
Juguetes seguros
Ten cuidado con los juguetes que le compras. Asegúrate de que no llevan tóxicos que puedan poner su salud en peligro.
Piensa que, en su exploración del mundo que le rodea, se los llevará a la boca y su sistema digestivo será el punto de entrada de esos productos nocivos.
El entorno y los productos de limpieza
La prevención también debe tener en cuenta los lugares donde vive y juega el niño, los materiales presentes en su habitación y los productos que se utilizan para lavar su ropa.
Entorno y calidad del aire
Evita, si es posible, que viva o juegue cerca de fábricas o industrias.
Llévalo a lugares abiertos, al aire libre, en zonas donde no se apliquen pesticidas y el aire esté limpio.
Muebles y materiales de su habitación
Procura que en su habitación los muebles no lleven lacas, pinturas ni barnices tóxicos.
Emiten productos orgánicos volátiles que van a respirar durante años.
Detergentes, suavizantes y productos perfumados
No utilices detergentes, suavizantes ni «perlas aromatizantes».
Afectan a la piel de tu bebé, provocando dermatitis. Algunos productos con olor fuerte y duradero pueden causar problemas respiratorios e incluso cáncer.
Piensa que son productos sintéticos, fabricados en laboratorio para abaratar los costes.
Ten siempre en cuenta que cuanto más duradero sea el olor del producto que utilices, más cantidad de tóxicos llevará.
