Contaminación del aire
La contaminación del aire afecta tanto a los espacios exteriores como a los interiores de viviendas y edificios. Conocer sus fuentes y consecuencias para la salud es fundamental para prevenir la exposición a sustancias contaminantes, especialmente en personas con Sensibilidad Química Múltiple.
El aire que respiramos y sus fuentes de contaminación
Pasamos gran parte de nuestro tiempo en espacios cerrados, donde los materiales de construcción, el mobiliario, los textiles, los equipos electrónicos y determinados productos de limpieza pueden liberar sustancias químicas al aire ambiente.
A ello se suma la contaminación del aire exterior procedente de coches, fábricas e industrias, que afecta a la salud de la población y empeora la enfermedad de las personas afectadas por Sensibilidad Química Múltiple.
La contaminación del aire en interiores
La contaminación en interiores constituye un grave problema de salud pública, al ser los ambientes cerrados importantes áreas de exposición.
Por eso, debemos vigilar lo que compramos y utilizamos en nuestras casas.
Fuentes de contaminación en espacios cerrados
Compuestos orgánicos volátiles procedentes de materiales de construcción, tapicerías, alfombras y aglomerados de madera.
Fragancias sintéticas, productos de limpieza, ambientadores y aerosoles.
Impresoras, material de artesanía y otros objetos presentes en los edificios.
Los edificios y la calidad del aire interior
Los edificios inteligentes, caracterizados por el ahorro de energía y la facilidad de establecer comunicaciones, llenos de ordenadores, fotocopiadoras e impresoras, perjudican la salud.
En ellos, la electricidad estática, la mala ventilación, la baja humedad relativa y el mobiliario metálico influyen negativamente en la salud.
Los tejidos de tapicerías y cortinas, los equipos electrónicos y otros objetos emiten al aire ambiente compuestos orgánicos volátiles.
También lo hacen los materiales de construcción, los plásticos y los revestimientos de superficies.
Incluso desde los conductos del aire acondicionado pueden liberarse tóxicos procedentes de la corrosión del metal.
Los productos de limpieza y los ambientadores liberan sustancias tóxicas que pueden interaccionar entre sí o con el ozono presente en espacios cerrados, generando formaldehído y radicales hidroxilos.
Además, al aire ambiente llegan colonias, perfumes, detergentes y suavizantes, procedentes de los productos de aseo personal, de la ropa y de los productos de limpieza, contribuyendo a empeorar la calidad del aire interior.
Principales contaminantes de interiores
Los materiales utilizados en la construcción, los revestimientos, los suelos y el mobiliario pueden liberar compuestos químicos al aire ambiente durante años.
Puedes consultar a continuación los materiales y productos mencionados y los riesgos asociados a cada uno de ellos.
Madera prensada y aglomerados
Desde los años sesenta, la madera natural ha sido progresivamente sustituida por madera prensada, mucho más barata, pero tratada con productos irritantes como resinas de formaldehído, adhesivos y colas.
Estos materiales emiten compuestos orgánicos volátiles al aire ambiente durante años, dependiendo sobre todo de la temperatura, la humedad y la ventilación del edificio.
Moquetas
Las moquetas pueden generar hidrocarburos alifáticos y aromáticos, así como derivados oxigenados.
Un compuesto característico es el 4-fenilciclohexeno, relacionado con el olor a «moqueta nueva». Se origina como subproducto en la fabricación del látex utilizado para unir las fibras textiles al soporte de yute.
Materiales de paredes y techos
Los materiales utilizados en paredes y techos, como placas de yeso o paneles de material fibroso, contienen resinas a base de formaldehído.
También es necesario tener en cuenta los productos sintéticos utilizados para su impermeabilización, ensamblaje y sellado, que llegarán al aire ambiente.
Tapizados
En los tapizados se utilizan adhesivos, resinas o espuma de poliuretano, que puede emitir TDI (toluendiisocianato) y originar dificultad respiratoria.
Cortinas y tejidos tratados
Los cortinajes son tratados químicamente, unas veces para mejorar su aspecto, consistencia, disminución de arrugas o teñido.
Otras veces se tratan para modificar sus propiedades, aumentando la resistencia al fuego o haciendo que repelan el agua y la suciedad.
Por ello, entre otros muchos productos, pueden emitir formaldehído.
Suelos vinílicos
Los suelos vinílicos también emiten compuestos orgánicos volátiles.
Además, los fabricados antes de 1987, al igual que los adhesivos utilizados en su instalación, contenían amianto y podían liberar fibras durante los trabajos de remodelación o mantenimiento.
Papeles pintados
Los papeles pintados implican el uso de materiales en capas con disolventes, tintas, resinas y colas plastificantes.
Constituyen otra fuente de contaminantes que llegan al aire ambiente.
Suelos de linóleo
La oxidación lenta utilizada en la fabricación de suelos de linóleo se prolonga en el tiempo, formando enlaces químicos adicionales que les proporcionan dureza, pero que también emiten compuestos orgánicos volátiles al aire ambiente.
Pinturas y disolventes
Las pinturas son una fuente importante de hidrocarburos aromáticos, alifáticos y alcoholes.
También los disolventes utilizados como decapantes y para la dilución y preparación de las pinturas contribuyen a la contaminación del aire en interiores.
Incluso las pinturas al agua se relacionan con la emisión de monómeros volátiles, aminas, amoniaco y formaldehído.
Recubrimientos de paredes
Los recubrimientos de paredes, como paneles de madera, materiales plásticos o baldosas vinílicas, entre otros, también contribuyen a liberar compuestos orgánicos volátiles en interiores.
Debemos conocer los riesgos que todos estos materiales suponen para nuestra salud.
Enfermar no es una opción. A la hora de comprar algo que permanecerá años en nuestras casas o centros de trabajo, es necesario elegir lo que sea mejor para la salud de las personas y del planeta en el que viven.
Consecuencias de la contaminación del aire interior para la salud
La contaminación del aire interior contribuye a la aparición de diferentes síntomas, entre los que se encuentran:
- Dolor de cabeza
- Irritación de ojos
- Picor de ojos, nariz y garganta
- Tos
- Sequedad de las vías respiratorias
- Piel seca
- Eczemas
- Ronquera
- Fatiga
- Decaimiento
- Náuseas
- Mareos
- Rinitis
- Asma
El síndrome del edificio enfermo
En ocasiones se producirá el síndrome del edificio enfermo cuando más del 20 % de sus ocupantes estén afectados y presenten síntomas.
Contaminación del aire exterior
En un planeta en el que gran parte de la población respira aire contaminado, resulta indispensable concienciar al mundo de que debe conservar aquello que es indispensable para su vida.
El aire que respiras es indispensable para tu vida: no lo contamines.
Personas respiran un aire contaminado.
De muertes prematuras al año, aproximadamente, causadas por la contaminación del aire.
Día Internacional del Aire Limpio por un Cielo Azul
En 2019, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 7 de septiembre como Día Internacional del Aire Limpio por un Cielo Azul.
Su importancia radica en la necesidad de concienciar a los seres humanos de que todos respiramos el mismo aire y debemos protegerlo.
La necesidad de aire limpio para las personas con SQM
Con motivo del Día Internacional del Aire Limpio por un Cielo Azul, el 7 de septiembre de 2022, y en colaboración con la asociación francesa SOS-MCS, los enfermos de Sensibilidad Química Múltiple (SQM/MCS) de España, Francia, Italia, Bélgica, Alemania e Inglaterra nos unimos para transmitir un mensaje.
Necesitamos aire limpio, sin contaminación, para sobrevivir.
Nosotros, que no podemos salir a la calle sin mascarilla por los productos químicos que no toleramos, empeoramos al respirar un aire contaminado por coches, fábricas e industrias.
Nuestra enfermedad es más frecuente cuanto mayor es la contaminación ambiental y mañana puede ser la tuya o la de alguno de tus seres queridos.
Únete a nosotros y lucha por tu derecho a un aire limpio, a un cielo azul y a tu salud.
